La AEPD sigue recibiendo reclamaciones por accesos indebidos a historias clínicas por parte de profesionales que no tenían una razón justificada para consultarlas.
Y hay un dato especialmente significativo: muchos de los casos reclamados se refieren a accesos a las historias clínicas de compañeros/as de trabajo o familiares.
La historia clínica contiene información especialmente protegida. Por eso, el acceso debe estar vinculado a una necesidad profesional y legítima.
Los sistemas sanitarios permiten rastrear quién ha accedido, cuándo lo ha hecho y, en su caso, el motivo del acceso: consulta médica, gestión de citas, estudios epidemiológicos u otras causas autorizadas.
¿Qué ocurre si aparece un acceso sin justificación?
El responsable debe investigarlo, solicitar explicaciones al profesional y, si se confirma que el acceso fue ilegítimo, adoptar las medidas correspondientes, incluidas, cuando proceda, actuaciones disciplinarias.
Ojo!!!La curiosidad no legitima el acceso.
Ser compañero, familiar, conocido o incluso profesional sanitario no autoriza por sí mismo a consultar una historia clínica.